23/06/2026 4 min
¿Te preocupa un brote de sarpullido en tu hijo? La enfermedad de mano, pie y boca es una infección viral leve pero altamente contagiosa. Aunque afecta con mayor frecuencia a niños menores de 5 años, también puede presentarse en adolescentes y adultos.
Esta afección es causada principalmente por virus del grupo enterovirus, como el Coxsackievirus A16, y se caracteriza por la aparición de lesiones en la piel y la mucosa oral.
¿Cómo se contagia la enfermedad de mano, pie y boca?
El virus se propaga con mucha facilidad, especialmente en espacios con alta interacción infantil como guarderías y colegios. Las principales vías de transmisión son:
- Contacto directo: Con secreciones nasales o saliva de una persona infectada.
- Lesiones cutáneas: Contacto con el líquido de las ampollas.
- Vía fecal-oral: Contacto con heces contaminadas (por ejemplo, al cambiar pañales).
- Objetos y superficies contaminadas: Al tocar juguetes, cubiertos, mesas o manijas de puertas que contengan el virus y luego llevarse las manos a los ojos, nariz o boca.
Síntomas comunes de la enfermedad de mano, pie y boca
Los síntomas suelen aparecer entre 3 y 7 días después del contagio (período de incubación). Los primeros signos suelen ser generales:
- Fiebre leve o moderada.
- Dolor de garganta.
- Malestar general, debilidad y pérdida del apetito.
Signos característicos en la pie y boca
Días después de los primeros síntomas, aparecen las señales más evidentes:
- Ampollas dolorosas en el interior de la boca (lengua, encías y mejillas).
- Erupciones o ampollas en las palmas de las manos, plantas de los pies y, en ocasiones, en los glúteos.
- Irritabilidad y llanto constante en bebés y niños pequeños.
Tratamiento y recomendaciones para aliviar los síntomas
No existe un tratamiento médico específico o antiviral para eliminar esta enfermedad; el virus sigue su curso natural y se resuelve por sí solo en un período de 7 a 10 días. Sin embargo, se pueden aplicar medidas para aliviar el malestar:
- Medicamentos: Uso de analgésicos y antitérmicos para controlar el dolor y la fiebre (siempre bajo indicación médica).
- Alimentación adecuada: Ofrecer alimentos blandos, cremosos y fríos (como helados o yogur) para calmar el dolor de la boca. Evita alimentos ácidos, salados o muy calientes.
- Hidratación constante: Asegurar el consumo de líquidos para evitar la deshidratación, una de las principales complicaciones cuando el niño se niega a beber por el dolor al tragar.
- Aislamiento temporal: Mantener reposo en casa para evitar la propagación del virus en la escuela.
¿Cómo prevenir el virus de mano, pie y boca?
La higiene es la herramienta más poderosa para cortar la cadena de transmisión. Sigue estas recomendaciones clave:
- Lavado de manos frecuente: Con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente después de ir al baño o cambiar pañales.
- Desinfección de espacios: Limpiar minuciosamente los juguetes, manijas de puertas y superficies comunes.
- Etiqueta de tos: Enseñar a los niños a cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo al toser o estornudar.
- Evitar el contacto cercano: No compartir utensilios, vasos, toallas ni alimentos con personas que tengan el virus.
Cuándo consultar al médico y cómo proteger a tu familia
Aunque en la gran mayoría de los casos es una enfermedad benigna, en raras ocasiones pueden surgir complicaciones como infecciones secundarias en la piel o deshidratación severa.
Si tu hijo o tú presentan síntomas compatibles con este virus, no los ignores. Contar con una orientación médica oportuna y el respaldo de un Seguro de Salud, como Mapfre, te brindará la tranquilidad de actuar a tiempo, protegiendo el bienestar de los que más quieres.




