26/08/2025 3 min
Cada 28 de agosto, se celebra el Día Mundial del Síndrome de Turner, una fecha dedicada a visibilizar esta condición genética rara, fomentar el conocimiento social y médico, y apoyar a las niñas, mujeres y familias que conviven con ella.
Esta condición genética afecta aproximadamente a 1 de cada 2.500 niñas nacidas vivas. A menudo, el diagnóstico puede retrasarse debido al desconocimiento, lo que impide un tratamiento temprano que puede mejorar significativamente la calidad de vida. Es por ello que contar con un seguro de salud puede ser una prevención indispensable.
¿Qué es el Síndrome de Turner?
El Síndrome de Turner (ST) es una condición genética que afecta únicamente a las mujeres, causada por la ausencia total o parcial de uno de los dos cromosomas X. Esta alteración puede generar una serie de características físicas y médicas, aunque varía mucho entre cada persona.
Características del Síndrome de Turner
● Baja estatura
● Retraso en el desarrollo puberal ● Infertilidad
● Problemas cardíacos y renales
● Dificultades de aprendizaje no verbal (como percepción espacial o matemática)
Es importante subrayar que el coeficiente intelectual generalmente se mantiene dentro del rango normal, y muchas niñas y mujeres con ST llevan vidas plenas, activas y exitosas con el tratamiento adecuado.
Es por ello que es necesario:
● Promover la detección temprana
● Difundir información médica actualizada
● Reforzar el apoyo emocional y psicológico
● Reivindicar el acceso equitativo a tratamientos y recursos educativos
● Garantizar tratamiento y acompañamiento integral
Tratamientos para el Síndrome de Turner
Aunque el Síndrome de Turner no tiene cura, existen tratamientos médicos efectivos que permiten manejar muchas de sus complicaciones. Entre ellos, se destacan:
● Terapia con hormona del crecimiento para mejorar la estatura
● Terapia hormonal sustitutiva para inducir la pubertad
● Controles médicos periódicos para monitorear posibles complicaciones
En este Día Mundial, se invita a la sociedad a informarse, empatizar y acompañar, puesto que las niñas y mujeres con Síndrome de Turner no solo enfrentan desafíos médicos, sino también barreras sociales y culturales que pueden superarse con educación y solidaridad.
Igualmente, crucial es el acompañamiento psicológico, la inclusión educativa y la creación de redes de apoyo entre familias, profesionales y organizaciones.