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El día que papá nos enseñó a manejar un automóvil

El día que papá nos enseñó a manejar un automóvil
Recién había acabado la carrera universitaria y quería sacar mi título. La situación en nuestro hogar no era la mejor, pero mis padres siempre se esforzaron por brindarme una buena educación de acuerdo a sus posibilidades. Tras una extensa conversación mi papá decidió darme un préstamo, pero lo que no sospechaba es que había sacado más de lo acordado para usarlo en otra cosa: la compra de nuestro primer auto familiar.

La adquisición fue casi de inmediato, y en una semana ya teníamos el carro estacionado en la puerta de la casa. Después de un mes, y ya con la confianza que todo padre tiene al saber que domina un tema, dijo la palabra mágica: “hijo, es hora que empieces a ‘agarrar’ el auto”.  Es verdad, la mayoría de los padres prefieren inscribir a sus hijos en escuelas especializadas para aprender a conducir por el temor a un accidente, pero otros prefieren hacerlo personalmente para que “conozcan el auto y sepan llevarlo apropiadamente”.

La primera clase suele ser la más pesada, pero en realidad es la más importante. En ella explican las principales señales de tránsito, los límites de velocidad y las principales funciones que tienes que realizar antes, durante y después de manejar. Ten en cuenta siempre acomodar tu asiento, colocarte el cinturón de seguridad y desenganchar el freno de mano, que es lo que todo padre te dirá cada vez que te subes al carro.

Una vez aprendida la primera lección estarás listo para empezar a manejar. Te explicará cómo hacer los cambios (si es mecánico) y en qué momento hacerlos, además de dónde mirar y a qué velocidad debes ir. Algunos padres se ponen nerviosos cuando no haces lo que te indican, por lo que es recomendable seguir todos los consejos para que ambos mantengan la tranquilidad dentro del vehículo. No olvides que es su auto y te lo dará cuando vea que estás preparado para usarlo responsablemente.

Muchos padres también ven por conveniente explicar los detalles del auto mientras conducen por distintos lugares. Esto es vital para el aprendizaje porque sabrás cómo se comporta el auto en ciertas situaciones (cada auto tiene su particularidad) y así evitarás ponerte nervioso durante el manejo.

No olvides las recomendaciones que te da tu padre, porque no hay otra persona que quiera lo mejor para ti y que se preocupe por tu seguridad cuando tengas la responsabilidad de conducir por propia cuenta.

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