Skip to Content

¿Cómo actuar si un miembro de la familia sufre de autismo?

¿Cómo actuar si un miembro de la familia sufre de autismo?
El autismo es un trastorno que se presenta en aproximadamente uno de cada 300 niños en Latinoamérica. Sigue estas recomendaciones si un miembro de tu familia sufre esta condición.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo, uno de cada 68 niños sufre de autismo. En el Perú, existen aproximadamente 2000 personas inscritas con este diagnóstico en el Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad, aunque la cifra real podría ser mucho mayor.

El autismo se caracteriza principalmente por tres condiciones: dificultad para interactuar con otras personas, retraso en el desarrollo del lenguaje y falta de capacidad para sentirse identificado con alguien. En los niños, puede manifestarse en edades tempranas a través de comportamientos inusuales, como la repetición de palabras o frases, fijación de la mirada hacia un objeto en particular o un espacio vacío, angustia inusual frente al cambio de rutinas, entre otros.

Lo más importante para una persona que sufre de autismo es el apoyo de sus familiares, empezando por los padres. Ellos deben ser conscientes de que se trata de una condición especial que  implica una serie de medidas y cuidados, dependiendo de la condición exacta de la persona y la edad que esta tenga.

Cuando se trata de niños, el diagnóstico temprano es muy importante, así como la educación. Los padres deben preocuparse de que sus hijos reciban una enseñanza especial y sesiones de terapia integral, hechas a la medida de los niños y tomando en cuenta sus propias características y necesidades. Si tienen otros hijos en casa, es muy importante que dediquen tiempo a explicarles la situación.

En el caso de adolescentes, la situación puede complicarse debido a que, a los problemas comunes de esta edad, se suman las dificultades propias de su condición. Es común ver que muchos adolescentes que sufren de este trastorno se refugien en la televisión y los videojuegos. En esta etapa, los padres deben reforzar la comunicación con ellos y ayudarlos a expresar sus sentimientos. Asimismo, deben empezar a plantearse aspectos relacionados a la sexualidad y el futuro profesional de sus hijos. Cabe señalar que el autismo no ha sido impedimento para que muchos jóvenes logren superarse y conseguir un trabajo o incluso terminar una carrera universitaria.

Los problemas de comunicación e interacción social suelen persistir en la edad adulta. Muchos de ellos mantienen la intolerancia a los cambios. Sin embargo, según un estudio publicado en Journal of Autism and Development Disorders, un gran porcentaje de adultos mostró mejorías respecto a su conducta. En estos casos, es habitual que la persona pueda desarrollar una vida adulta autónoma y sin mayores complicaciones, aunque se deben tomar en cuenta las dificultades ya mencionadas, las cuales pueden devenir en problemas de atención y seguridad. Es importante tener esto en cuenta al interactuar con adultos que padecen autismo.

Finalmente, cabe recalcar que las personas que sufren de autismo se comunican y expresan de una forma distinta, lo cual no les impide experimentar emociones como el amor o el miedo. Al interactuar con ellos, es necesario ponerse en su lugar. Las personas con autismo suelen requerir de formas de comunicación que impliquen un lenguaje mucho más descriptivo. Tanto los padres como los hermanos y los abuelos han de contribuir a generar un ambiente cómodo, de respeto y, sobre todo, amor. Esto es indispensable para ayudar a la persona a superar esta condición.

Protege el bienestar de tus seres queridos con el Seguro de Salud de MAPFRE. Conoce más sobre nuestros productos aquí.
Back to top